6.1.11

Oro, incienso y mirra

La ilustración es de Mauro Evangelista

Llegó el Día de Reyes y en Rania los libros encontraron acomodo entre los zapatos, mientras los camellos merendaban su heno y saciaban su sed.

Al abrir los ojos, allí estaban la edición de bolsillo de 'Princesas olvidadas o desconocidas', una pluma fuente y un par de letras de chocolates. Una particular ofrenda que trueca el oro, incienso y mirra por palabras. Entonces recordé aquella edición de las obras de Julio Verne en cómic que me dejaron a los 10 años y cómo a través de ella recorrí sin dificultad los caminos de la fantasía para saltar de las viñetas a las novelas.

El libro lo perdí en un préstamo no autorizado, pero su recuerdo sigue intacto junto a las aventuras de Miguel Strogoff, El faro del fin del mundo, La isla misteriosa, La vuelta al mundo en 80 días, Los hijos del Capitán Grant y El rayo verde.

Un recuerdo para decirles ¡Feliz día de Reyes!

¿Te animas a contarnos cuál es el regalo de Reyes que más recuerdas?




3 comentarios:

LectorMetalico dijo...

Nuca se me olvida la emoción al despertarme y ver al pie de mi cama una bolsa inmensa de chocolates y galletas (Danibisk) mis favoritas y un juego de piezas de armar de madera, incluso recuerdo el ambiente fresco de esa mañana. Uno de los mejores recuerdos de mi infancia.

Charo dijo...

Un año, los reyes escondieron en el armario de mis padres una pequeña colección de cuentos clásicos. Los personajes y los decorados eran marionetas. Como siempre me gustó mucho leer, me escondí en el armario con una linterna y en un pis-pas acabé con la colección. Recibí mi regalo con un poco de adelanto, pero es uno de los que recuerdo con más cariño...

Lin dijo...

¡Sus historias son encantadoras!

Qué lindo que alguien se tome el tiempo para compartir estos detalles que nos acercan en este vecindario digital.

Bienvenidos a Rania y gracias por dejar un pedacito de sus recuerdos.

Un abrazo
=)